La segunda parte de los Gálatas, la dedica Pablo a mostrarnos las obras maravillosas que el cristianismo puede y debe hacer "con" Cristo. "Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí", grita en 2:20, y sigue gritando, "y la vida que vivo ahora en esta carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo a la muerte por mí"... ¡Qué maravilloso esta verso 2:20!
El cristianismo es una "vida", una "nueva creatura", dice en 6:15, que tiene que vivir la nueva vida, llena de obras maravillosas de "amor, gozo, paz, y paciencia, y bondad, y amabilidad... y con fidelidad y humildad y domino propio", que son nueve frutos de la vida en el Espíritu, que nombra en 5:22-23... y para hacerlo más fácil, nos dice, es sencillamente vivir la "Ley de Cristo" (6:2), que es la "vida de amor", que sólo se puede vivir si Cristo está en nuestro corazón, y que no está en contra de la Ley Antigua, sino que toda la Ley Antigua se resume precisamente en el "amor" (5:14)... y la única diferencia es que la Ley no nos daba los medios para cumplirla, pero en Cristo los tenemos, viviendo en el Espíritu.
La "Vida" de los "Hijos de Dios": Por la fe en Cristo, no sólo se nos perdonan los pecados en el Bautismo, sino que somos "hijos de Dios" (3:26-27), para "vivir" como hijos, no de un marqués o un rey, sino ¡como hijos de Dios, hijos del Rey de Reyes y del Señor de Señores! ¡Alabado sea Dios!
Y esta "vida", no es para hacer nada, sino para hacer obras gloriosas y maravillosas de amor, viviendo en el gozo y paz del Señor, ¡aleluya!
Y en el cristianismo, pasa como con todo "hijo": Tú eres hijo de tus padres, no porque hicieras obras buenas, sino gratis, por gracia, porque naciste de ellos, sin que tuvieras que hacer ninguna obra buena para nacer de ellos. Lo mismo el príncipe o le marqués: no tuvieron que hacer obras buenas para ganarse el ser príncipe o marqués; lo son gratis, sólo parque son hijos de su padres... Pero cuando es una príncipe, tiene la posibilidad de hacer obras muy buenas, y de hecho se espera de él: Un príncipe que no hace buenas obras, es un mal príncipe.
La "lucha" de los "hijos de Dios". San Pablo nos describe esta vida del cristiano, como una "lucha" entre la carne y el espíritu; es una "lucha" dentro de nosotros mismos; entre nuestro espíritu, que es de Cristo, y nuestra carne, nuestras concupiscencias, que son las mismas que antes de ser cristiano (5:16-18).
Y Pablo, en el Cap. 5, nos habla varias veces, de la "libertad de los hijos de Dios", que es la "posibilidad", el "poder" de hacer el bien y evitar el mal: Nadie puede amar, porque todos nos amamos a nosotros mismos, ¡y eso es egoísmo, que es lo contrario del amor! Pero con Cristo, sí podemos amar, pero no yo, sino Cristo que vive en mí. Y con el mismo Espíritu, podemos vencer las 14 obras de la carne de 15:19-21, ¡y esto es libertad, con gozo y paz, y humildad y poder!... alabado sea el Señor!
viernes, 10 de agosto de 2007
EL TIEMPO NO SERA MAS
Final del hombre vil
52 (Al músico principal. Masquil de David cuando Doeg el edomita fue y le informó a Saúl diciendo: "David ha ido a la casa de Abimelec.")
1 ¿Por qué te jactas, oh poderoso,
de la maldad contra el piadoso?
Todo el día 2 tu lengua maquina agravios;
como navaja afilada produce engaño.
3 Has amado el mal más que el bien;
la mentira, más que el hablar
justicia. (Selah)
4 Has amado toda palabra perversa,
oh lengua engañosa.
5 Por eso Dios te derribará para siempre;
te aplastará y te arrancará de tu morada.
El te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah)
6 Los justos lo verán y temerán.
Se reirán de él diciendo:
7 "¡Ved al hombre que no puso a Dios como su fortaleza,
sino que confió en sus muchas riquezas
y se refugió en su maldad!"
8 Pero yo seré como un olivo verde en la casa de Dios;
en la misericordia de Jehovah confiaré eternamente y para siempre.
9 Por siempre te daré gracias por lo que has hecho.
En presencia de tus fieles esperaré en tu nombre, porque es bueno.
Necedad y corrupción del hombre
53 (Al músico principal. Sobre Majalat. Masquil de David)
1 Dijo el necio en su corazón:
"No hay Dios."
Se han corrompido
y han hecho abominable maldad.
No hay quien haga el bien.
2 Dios miró desde los cielos
sobre los hijos del hombre,
para ver si había algún sensato
que buscara a Dios.
3 Pero cada uno se había descarriado;
a una se habían corrompido.
No había quien hiciera el bien;
no había ni siquiera uno.
4 ¿Acaso los que obran iniquidad no saben que comen a mi pueblo como si fuera pan,
y que a Dios no invocan?
5 Allí donde no hubo nada que temer,
temieron grandemente;
porque Dios esparció los huesos de los blasfemos.
Los avergonzaste, porque Dios los rechazó.
6 ¡Quién hiciera que de Sion viniese la salvación de Israel!
Cuando Dios restaure de la cautividad a su pueblo,
se gozará Jacob; se alegrará Israel.
Clamor de un perseguido
54 (Al músico principal. Con Neguinot. Masquil de David, cuando fueron los de Zif y dijeron a Saúl: "¿Acaso no está David escondido entre nosotros?")
1 Oh Dios, sálvame por tu nombre
y defiéndeme con tu poder.
2 Oh Dios, escucha mi oración;
atiende las palabras de mi boca.
3 Porque los extraños se han levantado contra mí,
y los violentos buscan mi vida.
No toman en cuenta a Dios. (Selah)
4 He aquí, Dios es quien me ayuda;
el Señor está con los que sostienen mi vida.
5 El hará volver el mal contra mis enemigos.
¡Destrúyelos por tu verdad!
6 Te ofreceré sacrificios voluntarios.
Daré gracias a tu nombre, oh Jehovah, porque es bueno;
7 porque me has librado de toda angustia.
Mis ojos han visto la derrota de mis enemigos.
52 (Al músico principal. Masquil de David cuando Doeg el edomita fue y le informó a Saúl diciendo: "David ha ido a la casa de Abimelec.")
1 ¿Por qué te jactas, oh poderoso,
de la maldad contra el piadoso?
Todo el día 2 tu lengua maquina agravios;
como navaja afilada produce engaño.
3 Has amado el mal más que el bien;
la mentira, más que el hablar
justicia. (Selah)
4 Has amado toda palabra perversa,
oh lengua engañosa.
5 Por eso Dios te derribará para siempre;
te aplastará y te arrancará de tu morada.
El te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah)
6 Los justos lo verán y temerán.
Se reirán de él diciendo:
7 "¡Ved al hombre que no puso a Dios como su fortaleza,
sino que confió en sus muchas riquezas
y se refugió en su maldad!"
8 Pero yo seré como un olivo verde en la casa de Dios;
en la misericordia de Jehovah confiaré eternamente y para siempre.
9 Por siempre te daré gracias por lo que has hecho.
En presencia de tus fieles esperaré en tu nombre, porque es bueno.
Necedad y corrupción del hombre
53 (Al músico principal. Sobre Majalat. Masquil de David)
1 Dijo el necio en su corazón:
"No hay Dios."
Se han corrompido
y han hecho abominable maldad.
No hay quien haga el bien.
2 Dios miró desde los cielos
sobre los hijos del hombre,
para ver si había algún sensato
que buscara a Dios.
3 Pero cada uno se había descarriado;
a una se habían corrompido.
No había quien hiciera el bien;
no había ni siquiera uno.
4 ¿Acaso los que obran iniquidad no saben que comen a mi pueblo como si fuera pan,
y que a Dios no invocan?
5 Allí donde no hubo nada que temer,
temieron grandemente;
porque Dios esparció los huesos de los blasfemos.
Los avergonzaste, porque Dios los rechazó.
6 ¡Quién hiciera que de Sion viniese la salvación de Israel!
Cuando Dios restaure de la cautividad a su pueblo,
se gozará Jacob; se alegrará Israel.
Clamor de un perseguido
54 (Al músico principal. Con Neguinot. Masquil de David, cuando fueron los de Zif y dijeron a Saúl: "¿Acaso no está David escondido entre nosotros?")
1 Oh Dios, sálvame por tu nombre
y defiéndeme con tu poder.
2 Oh Dios, escucha mi oración;
atiende las palabras de mi boca.
3 Porque los extraños se han levantado contra mí,
y los violentos buscan mi vida.
No toman en cuenta a Dios. (Selah)
4 He aquí, Dios es quien me ayuda;
el Señor está con los que sostienen mi vida.
5 El hará volver el mal contra mis enemigos.
¡Destrúyelos por tu verdad!
6 Te ofreceré sacrificios voluntarios.
Daré gracias a tu nombre, oh Jehovah, porque es bueno;
7 porque me has librado de toda angustia.
Mis ojos han visto la derrota de mis enemigos.
CONFIANDO EN EL SEÑOR JESUS
Alabanza al Dios de justicia
9 (Al músico principal. Sobre Mut-laben. Salmo de David)
1 Te alabaré, oh Jehovah, con todo mi corazón;
contaré todas tus maravillas.
2 Me alegraré y me regocijaré en ti;
cantaré a tu nombre, oh Altísimo.
3 Cuando mis enemigos volvieron atrás,
cayeron y perecieron ante ti.
4 Porque has defendido mi juicio y mi causa;
te has sentado en el trono del Juez de justicia:
5 Reprendiste a las naciones;
destruiste a los impíos;
el nombre de ellos has borrado para siempre.
6 El enemigo ha sucumbido para siempre;
sus ciudades has destruido;
con ellas pereció su recuerdo.
7 Pero Jehovah permanecerá para siempre;
ha dispuesto su trono para juicio.
8 El juzgará al mundo con justicia;
hará juicio a los pueblos con rectitud.
9 Jehovah será un alto refugio para el oprimido,
un refugio en los tiempos de angustia.
10 En ti confiarán los que conocen tu nombre;
pues tú, oh Jehovah, no abandonaste a los que te buscaron.
11 Cantad a Jehovah, que habita en Sion;
contad en los pueblos sus hechos.
12 Porque el Vengador de la sangre
se acordó de ellos;
no se olvidó del clamor de los pobres.
13 Ten compasión de mí, oh Jehovah.
Mira la aflicción que me han causado los que me aborrecen;
tú, que me levantas de las puertas de la muerte,
14 para que cuente todas tus alabanzas
en las puertas de la hija de Sion
y me goce en tu salvación.
15 Las naciones se hundieron en la fosa que hicieron;
en la red que escondieron fue atrapado su pie.
16 Jehovah se dio a conocer por el juicio que hizo;
los impíos fueron atrapados en la obra de sus propias manos.
(Higayón, Selah)
17 Los impíos serán trasladados al Seol,
todas las naciones que se olvidan de Dios.
18 Porque el necesitado no será olvidado para siempre,
ni la esperanza de los pobres perecerá eternamente.
19 ¡Levántate, oh Jehovah!
¡Que no prevalezca el hombre!
Sean juzgadas las naciones delante de ti.
20 Infúndeles pánico.
Que sepan las naciones que no son más que hombres. (Selah)
Clamor por causa de los impíos
10 1 Oh Jehovah, ¿por qué te mantienes lejos,
y te escondes en los tiempos de angustia?
2 Con arrogancia el impío persigue al pobre.
¡Sean atrapados en los artificios que han maquinado!
3 Porque el impío se gloría del apetito de su alma
y el codicioso maldice y desprecia a Jehovah.
4 El impío, por la altivez de su rostro, no busca a Dios;
no está Dios en ninguno de sus pensamientos.
5 En todo tiempo son torcidos sus caminos;
tus juicios están muy por encima de su vista,
y a todos sus adversarios desprecia.
6 Dice en su corazón: "No seré movido;
de generación en generación nunca estaré en infortunio."
7 Su boca está llena de maldición, engaño y fraude;
debajo de su lengua hay vejación e iniquidad.
8 Pone emboscadas a las aldeas;
en los escondrijos mata a los inocentes;
sus ojos vigilan a los desdichados.
9 Acecha desde un escondite,
como el león desde la espesura.
Acecha para arrebatar al pobre;
arrebata al pobre atrayéndolo a su red.
10 Se agacha, lo aplasta;
y en sus fuertes garras caen los desdichados.
11 Dice en su corazón:
"Dios se ha olvidado.
Ha ocultado su rostro; nunca lo verá."
12 ¡Levántate, oh Jehovah Dios;
alza tu mano!
No te olvides de los pobres.
13 ¿Por qué desprecia el impío a Dios?
En su corazón piensa que tú no lo llamarás a cuenta.
14 Ciertamente tú ves la vejación y la provocación;
las miras para dar la recompensa.
A tus manos se acoge el desdichado;
tú eres el amparo del huérfano.
15 Quebranta el brazo del impío y del malo;
castígalos por su perversidad,
hasta que desistan de ella.
16 ¡Jehovah es Rey para siempre!
De su tierra desaparecerán las naciones.
17 El deseo de los humildes escuchas,
oh Jehovah;
tú dispones sus corazones
y tienes atento tu oído,
18 para juzgar al huérfano y al oprimido,
a fin de que el hombre de la tierra
no vuelva más a hacer violencia.
Jehovah, refugio del justo
11 (Al músico principal. Salmo de David)
1 En Jehovah me he refugiado.
¿Por qué, pues, decís a mi alma:
"Escapa cual pájaro al monte"?
2 Pues he aquí, los impíos han preparado su arco y han colocado las flechas en la cuerda, para atravesar en oculto a los rectos de corazón.
3 Si son destruidos los fundamentos,
¿qué podrá hacer el justo?
4 Jehovah está en su santo templo;
Jehovah tiene su trono en los cielos.
Sus ojos ven;
su vista examina a los hijos del hombre.
5 Jehovah prueba al justo,
pero su alma aborrece al impío
y al que ama la violencia.
6 Sobre los impíos hará llover brasas;
fuego, azufre y vientos huracanados
serán la porción de la copa de ellos.
7 Porque Jehovah es justo y ama la justicia;
los rectos contemplarán su rostro.
Jehovah, protector de los pobres
12 (Al músico principal. Sobre Seminit. Salmo de David)
1 Salva, oh Jehovah,
porque se han acabado los piadosos.
Han desaparecido los fieles de entre los hijos del hombre.
2 Cada uno habla falsedad con su prójimo, con labios lisonjeros;
hablan con doblez de corazón.
3 Jehovah destruirá todos los labios lisonjeros,
la lengua que habla grandezas.
4 Dijeron: "Por nuestra lengua prevaleceremos.
Si nuestros labios están a nuestro favor,
¿quién más se hará nuestro señor?"
5 Dice Jehovah: "Por la opresión de los pobres,
por el gemido de los necesitados
me levantaré ahora.
Los pondré a salvo del que se ensaña contra ellos."
6 Las palabras de Jehovah son palabras puras,
como plata purificada en horno de tierra, siete veces refinada.
7 Tú, oh Jehovah, los guardarás.
Guárdalos para siempre de esta generación.
8 Los impíos andan alrededor,
pero tú desprecias a los hijos del hombre.
Petición de ayuda en la desesperación
13 (Al músico principal. Salmo de David)
1 ¿Hasta cuándo, oh Jehovah?
¿Me olvidarás para siempre?
¿Hasta cuándo esconderás tu rostro
de mí?
2 ¿Hasta cuándo tendré conflicto en mi alma,
y todo el día angustia en mi corazón?
¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?
3 ¡Mira; respóndeme, oh Jehovah, Dios mío!
Alumbra mis ojos para que no duerma de muerte.
4 No sea que mi enemigo diga:
"¡Lo vencí!"
Mis enemigos se alegrarán, si yo resbalo.
5 Pero yo confío en tu misericordia;
mi corazón se alegra en tu salvación.
6 Cantaré a Jehovah,
porque me ha colmado de bien.
El hombre necio y corrupto
14 (Al músico principal. Salmo de David)
1 Dijo el necio en su corazón:
"No hay Dios."
Se han corrompido;
han hecho cosas abominables.
No hay quien haga el bien.
2 Jehovah miró desde los cielos
sobre los hijos del hombre
para ver si había algún sensato
que buscara a Dios.
3 Pero todos se habían desviado;
a una se habían corrompido.
No había quien hiciera el bien;
no había ni siquiera uno.
4 ¿Acaso todos los que obran iniquidad no saben que comen a mi pueblo como si fuera pan,
y que a Jehovah no invocan?
5 Allí temblarán de espanto,
porque Dios está con la generación de los justos.
6 Del consejo del pobre os habéis mofado,
pero Jehovah es su refugio.
7 ¡Quién hiciera que de Sion viniese la salvación de Israel!
Cuando Jehovah restaure de la cautividad a su pueblo,
se gozará Jacob; se alegrará Israel.
El hombre piadoso
15 (Salmo de David)
1 Oh Jehovah, ¿quién habitará en tu tabernáculo?
¿Quién residirá en tu santo monte?
2 El que anda en integridad y hace justicia,
el que habla verdad en su corazón,
3 el que no calumnia con su lengua,
ni hace mal a su prójimo,
ni hace agravio a su vecino;
4 aquel ante cuyos ojos es menospreciado el vil,
pero que honra a los que temen a Jehovah;
aquel que a pesar de haber jurado en perjuicio suyo, no por eso cambia;
5 aquel que no presta su dinero con usura
ni contra el inocente acepta soborno.
¡El que hace estas cosas no será movido jamás!
Expresión de fidelidad y confianza
16 (Mictam de David)
1 Guárdame, oh Dios, porque en ti me he refugiado.
2 Oh alma mía, dijiste a Jehovah:
"¡Tú eres el Señor!
Para mí no hay bien aparte de ti.
3 Para con los santos que están en la tierra,
y para con los íntegros,
es toda mi complacencia."
4 Se multiplicarán los dolores
de quienes se apresuran tras otro dios.
Yo no ofreceré sus libaciones de sangre,
ni con mis labios mencionaré sus nombres.
5 Oh Jehovah, porción de mi herencia, y mi copa,
¡tú sustentas mi destino!
6 Los linderos me han tocado en lugar placentero;
es hermosa la heredad que me ha tocado.
7 Bendeciré a Jehovah, que me aconseja;
aun en las noches me corrige mi conciencia.
8 A Jehovah he puesto siempre delante
de mí;
porque está a mi mano derecha,
no seré movido.
9 Por tanto, se alegró mi corazón,
y se gozó mi lengua.
También mi cuerpo descansará en seguridad.
10 Pues no dejarás mi alma en el Seol,
ni permitirás que tu santo vea corrupción.
11 Me mostrarás la senda de la vida.
En tu presencia hay plenitud de gozo,
delicias en tu diestra para siempre.
La oración de un hombre justo
17 (Oración de David)
1 Escucha, oh Jehovah, una causa justa; atiende a mi clamor.
Presta oído a mi oración que es de labios sin engaño.
2 Proceda de tu presencia mi vindicación;
vean tus ojos la rectitud.
3 Tú has examinado mi corazón;
me has visitado de noche.
Me has probado y nada infame has hallado,
porque me he propuesto que mi boca no se exceda.
4 En cuanto a las obras de los hombres,
por la palabra de tus labios me he guardado de las sendas de los violentos.
5 Mis pasos se han mantenido en tus caminos,
para que mis pies no resbalen.
6 Yo te invoco, porque tú oirás, oh Dios.
Inclina a mí tu oído;
escucha mi palabra.
7 Muestra tus maravillosos actos de misericordia,
tú que a los que confían
libras con tu diestra de los que se levantan contra ti.
8 Guárdame como a la niña de tu ojo;
escóndeme bajo la sombra de tus alas
9 de la vista de los impíos que me oprimen,
y de mis enemigos mortales que me rodean.
10 Ellos están protegidos con su propio sebo;
con su boca hablan con soberbia.
11 Han rodeado nuestros pasos;
sobre nosotros ponen sus ojos para echarnos por tierra.
12 Se parecen al león que anhela la presa,
o al cachorro de león que se agacha en secreto.
13 ¡Levántate, oh Jehovah!
¡Hazle frente! ¡Somételo!
Con tu espada libra mi alma de los impíos.
14 Oh Jehovah, líbrame con tu mano de los hombres,
de los hombres de este mundo,
cuya parte está en esta vida;
cuyos vientres llenas con tus tesoros,
cuyos hijos se sacian
y aun dejan para sus pequeños.
15 En cuanto a mí,
en justicia veré tu rostro;
quedaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.
Cántico de liberación
18 (Al músico principal. De David, siervo de Jehovah, quien dirigió a Jehovah las palabras de este cántico, el día que Jehovah le libró de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. El dijo:)
1 Te amo, oh Jehovah, fuerza mía.
2 Jehovah es mi roca,
mi fortaleza y mi libertador.
Mi Dios es mi peña; en él me refugiaré.
El es mi escudo, el poder de mi liberación y mi baluarte.
3 Invocaré a Jehovah, quien es digno de ser alabado,
y seré librado de mis enemigos.
4 Me rodearon los dolores de la muerte,
y los torrentes de la perversidad me atemorizaron.
5 Me rodearon las ligaduras del Seol;
me confrontaron los lazos de la muerte.
6 En mi angustia invoqué a Jehovah
y clamé a mi Dios.
El oyó mi voz desde su templo,
y mi clamor llegó delante de él,
a sus oídos.
7 La tierra se estremeció y tembló;
se conmovieron los cimientos de las montañas.
Se estremecieron, porque él se airó.
8 Humo subió de su nariz;
de su boca salió fuego consumidor,
y carbones encendidos saltaban de él.
9 Inclinó los cielos y descendió;
una densa oscuridad había debajo de sus pies.
10 Cabalgó sobre un querubín y voló;
se remontó sobre las alas del viento.
11 Puso tinieblas alrededor de sí como su morada secreta;
su cubierta es oscuridad de aguas y densas nubes.
12 Por el resplandor de su presencia
fueron atravesadas las nubes,
por el granizo y los carbones de fuego.
13 Jehovah tronó en los cielos;
el Altísimo dio su voz:
granizo y carbones de fuego.
14 Envió sus flechas y los dispersó;
arrojó relámpagos y los desconcertó.
15 A tu reprensión, oh Jehovah,
por el soplo del aliento de tu nariz,
se hicieron visibles los lechos de las aguas,
y se descubrieron los cimientos del mundo.
16 Envió desde lo alto y me tomó;
me sacó de las aguas caudalosas.
17 Me libró de mi poderoso enemigo
y de los que me aborrecían,
pues eran más fuertes que yo.
18 Se enfrentaron a mí el día de mi desgracia,
pero Jehovah fue mi apoyo.
19 El me sacó a un lugar espacioso;
me libró, porque se agradó de mí.
20 Jehovah me ha pagado conforme a mi justicia;
conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado.
21 Porque he guardado los caminos de Jehovah,
y no me he apartado impíamente de mi Dios.
22 Porque delante de mí han estado todos sus juicios,
y no he apartado de mí sus estatutos.
23 Fui íntegro para con él,
y me guardé de mi maldad.
24 Por tanto, Jehovah me ha recompensado conforme a mi justicia,
conforme a la limpieza de mis manos ante sus ojos.
25 Con el misericordioso
te muestras misericordioso,
e íntegro con el hombre íntegro.
26 Con el limpio te muestras limpio,
y eres sagaz con el perverso.
27 Salvas al pueblo humilde,
y humillas los ojos altivos.
28 Ciertamente haces que mi lámpara alumbre.
Jehovah, mi Dios, ilumina mis tinieblas.
29 Contigo desbarataré ejércitos;
con mi Dios saltaré murallas.
30 Perfecto es el camino de Dios;
probada es la palabra de Jehovah.
El es escudo a todos los que en él se refugian.
31 Porque, ¿quién es Dios fuera de Jehovah?
¿Quién es Roca aparte de nuestro Dios?
32 Dios es el que me ciñe de vigor,
y hace perfecto mi camino.
33 Hace que mis pies sean ágiles como los del venado,
y me mantiene firme sobre mis alturas.
34 Adiestra mis manos para la batalla;
así mis brazos pueden tensar el arco de bronce.
35 Me has dado el escudo de tu salvación;
tu mano derecha me ha sustentado,
y tu condescendencia me ha engrandecido.
36 Tú has ensanchado mis pasos debajo
de mí,
para que no tiemblen mis tobillos.
37 Perseguí a mis enemigos y los alcancé;
no volví sino hasta acabarlos.
38 Los golpeé, y no pudieron levantarse;
cayeron debajo de mis pies.
39 Me ceñiste de poder para la batalla;
doblegaste a mis enemigos debajo de mí.
40 Hiciste que mis enemigos me dieran las espaldas,
y destruí a los que me aborrecían.
41 Clamaron, pero no hubo quien los salvase.
Clamaron a Jehovah, pero él no les respondió.
42 Los desmenucé como polvo ante el viento;
los deshice como lodo de la calle.
43 Tú me libraste de las contiendas del pueblo,
y me pusiste como jefe de las naciones.
Aun los pueblos que yo no conocía me sirvieron.
44 Apenas oían de mí, me rendían obediencia.
Los hijos de los extranjeros me adulaban.
45 Los hijos de los extranjeros se desvanecían
y salían temblando de sus escondrijos.
46 ¡Viva Jehovah! ¡Bendita sea mi Roca!
Sea ensalzado el Dios de mi salvación,
47 el Dios que ejecuta mi venganza;
sujeta a los pueblos debajo de mí
48 y me libra de mis enemigos.
Tú me has enaltecido sobre mis adversarios,
y me has librado del hombre violento.
49 Por eso te confesaré entre las naciones, oh Jehovah,
y cantaré salmos a tu nombre.
50 El engrandece las victorias de su rey
y muestra misericordia a su ungido:
a David y a sus descendientes, para siempre.
Las obras y la palabra de Dios
19 (Al músico principal. Salmo de David)
1 Los cielos cuentan la gloria de Dios,
y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
2 Un día comunica su mensaje al otro día,
y una noche a la otra declara sabiduría.
3 No es un lenguaje de palabras,
ni se escucha su voz;
4 pero por toda la tierra salió su voz
y hasta el extremo del mundo sus palabras.
En ellos puso un tabernáculo para el sol;
5 y éste, como un novio que sale de su dosel,
se alegra como un valiente que emprende la carrera.
6 En un extremo del cielo está su salida,
y en el otro está su punto de retorno.
¡Nada hay que se esconda de su calor!
7 La ley de Jehovah es perfecta;
restaura el alma.
El testimonio de Jehovah es fiel;
hace sabio al ingenuo.
8 Los preceptos de Jehovah son rectos;
alegran el corazón.
El mandamiento de Jehovah es puro;
alumbra los ojos.
9 El temor de Jehovah es limpio;
permanece para siempre.
Los juicios de Jehovah son verdad;
son todos justos.
10 Son más deseables que el oro,
más que mucho oro fino.
Son más dulces que la miel que destila del panal.
11 Además, con ellos es amonestado tu siervo;
en guardarlos hay grande galardón.
12 ¿Quién entenderá los errores?
¡Líbrame de los que me son ocultos!
13 Asimismo, guarda a tu siervo de los arrogantes,
que ellos no se enseñoreen de mí.
Entonces seré íntegro y limpio de gran rebelión.
14 Sean gratos los dichos de mi boca
y la meditación de mi corazón
delante de ti, oh Jehovah,
Roca mía y Redentor mío.
Anhelo de liberación y victoria
20 (Al músico principal. Salmo de David)
1 Jehovah te responda en el día de angustia;
el nombre del Dios de Jacob te defienda.
2 El te envíe ayuda desde su santuario,
y te sostenga desde Sion.
3 Tenga él memoria de tus ofrendas
y acepte tu holocausto. (Selah)
4 El te dé conforme a tu corazón,
y cumpla todos tus planes.
5 Nosotros nos alegraremos por tu salvación,
y en el nombre de nuestro Dios alzaremos bandera.
Cumpla Jehovah todos tus anhelos.
6 Ahora reconozco que Jehovah da la victoria a su ungido;
le responderá desde su santo cielo
con la fuerza liberadora de su diestra.
7 Estos confían en carros,
y aquéllos en caballos;
pero nosotros confiamos
en el nombre de Jehovah nuestro Dios.
8 Ellos se doblegan y caen,
pero nosotros nos levantamos y estamos firmes.
9 ¡Salva, oh Jehovah!
¡Que el Rey nos oiga el día en que le invoquemos!
Jehovah da vida y liberación
21 (Al músico principal. Salmo de David)
1 ¡Oh Jehovah, el rey se alegra en tu poder!
¡Cuánto se goza en tu salvación!
2 Le has concedido el deseo de su corazón,
y no le has negado la petición de sus labios. (Selah)
3 Le has salido al encuentro con las mejores bendiciones;
corona de oro fino has puesto sobre su cabeza.
4 Te pidió vida, y se la concediste;
vida extensa, eternamente y para siempre.
5 Gloria grande halla en tu liberación;
honra y esplendor has puesto sobre él.
6 Porque le has dado bendiciones para siempre,
y le has colmado con la alegría de tu rostro.
7 Por eso el rey confía en Jehovah;
por la misericordia del Altísimo no será removido.
8 Tu mano alcanzará a todos tus enemigos;
tu diestra alcanzará a los que te aborrecen.
9 Los pondrás como horno de fuego
en el tiempo en que te presentes.
Jehovah los destruirá en su furor,
y el fuego los consumirá.
10 Destruirás el fruto de ellos en la tierra;
sus descendientes, de entre los hijos del hombre.
11 Porque se volvieron contra ti para hacerte daño;
idearon maquinaciones, pero no prevalecerán.
12 En la cuerda de tu arco alistarás las flechas contra sus caras;
ciertamente les harás volver las espaldas.
13 ¡Enaltécete, oh Jehovah, con tu poder!
Cantaremos y alabaremos tu poderío.
Testimonio de sufrimiento y victoria
22 (Al músico principal. Sobre Ayélet ha-sájar. Salmo de David)
1 ¡Dios mío, Dios mío!
¿Por qué me has desamparado?
¿Por qué estás tan lejos de mi salvación
y de las palabras de mi clamor?
2 Dios mío, clamo de día, y no respondes;
clamo de noche, y no hay sosiego para mí.
3 Pero tú eres santo.
¡Tú, que habitas entre las alabanzas de Israel!
4 Nuestros padres esperaron en ti:
Esperaron, y tú los libraste.
5 Clamaron a ti y fueron librados;
confiaron en ti y no fueron defraudados.
6 Pero yo soy un gusano y no un hombre,
objeto de la afrenta de los hombres y despreciado del pueblo.
7 Todos los que me ven se burlan de mí.
Estiran los labios y mueven la cabeza diciendo:
8 "En Jehovah confió; que él lo rescate.
Que lo libre, ya que de él se agradó."
9 Pero tú eres el que me sacó del vientre;
me has hecho estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.
10 Sobre ti fui echado desde la matriz;
desde el vientre de mi madre,
tú eres mi Dios.
11 No te alejes de mí,
porque la angustia está cerca,
y no hay quien ayude.
12 Muchos toros me han rodeado;
fuertes toros de Basán me han cercado.
13 Contra mí abrieron sus bocas,
como león voraz y rugiente.
14 Soy derramado como el agua;
todos mis huesos se han desarticulado.
Mi corazón está como cera
y se ha derretido en medio de mis entrañas.
15 Mi vigor se ha secado como un tiesto,
y mi lengua se ha pegado a mi paladar.
Me has puesto en el polvo de la muerte.
16 Los perros me han rodeado;
me ha cercado una pandilla de malhechores,
y horadaron mis manos y mis pies.
17 Puedo contar todos mis huesos;
ellos me miran y me observan.
18 Reparten entre sí mis vestidos,
y sobre mi ropa echan suertes.
19 Pero tú, oh Jehovah, no te alejes.
Fortaleza mía, apresúrate para ayudarme.
20 Libra mi alma de la espada;
libra mi única vida de las garras de los perros.
21 Sálvame de la boca del león
y de los cuernos de los toros salvajes.
¡Me has respondido!
22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos;
en medio de la congregación te alabaré.
23 Los que teméis a Jehovah, alabadle;
glorificadle, todos los descendientes de Jacob.
Temedle vosotros, todos los descendientes de Israel.
24 Porque no despreció ni desdeñó la aflicción del afligido,
ni de él escondió el rostro.
Más bien, le oyó cuando clamó a él.
25 Tuya es mi alabanza en la gran congregación.
Mis votos pagaré delante de los que le temen.
26 Los pobres comerán y serán saciados.
Alabarán a Jehovah los que le buscan.
¡Que viva vuestro corazón para siempre!
27 Ellos se acordarán y volverán a Jehovah
de todos los confines de la tierra.
Delante de ti se postrarán
todas las familias de las naciones.
28 Porque de Jehovah es el reino,
y él se enseñoreará de las naciones.
29 Ciertamente ante él se postrarán todos los ricos de la tierra.
Se doblegarán ante él todos los que descienden al polvo,
los que no pueden conservar la vida a su propia alma.
30 La posteridad le servirá;
esto le será referido al Señor por generaciones.
31 Vendrán y anunciarán su justicia a un pueblo que ha de nacer:
"¡El hizo esto!"
Jehovah: el buen pastor
23 (Salmo de David)
1 Jehovah es mi pastor;
nada me faltará.
2 En prados de tiernos pastos
me hace descansar.
Junto a aguas tranquilas me conduce.
3 Confortará mi alma
y me guiará por sendas de justicia
por amor de su nombre.
4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,
no temeré mal alguno,
porque tú estarás conmigo.
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
5 Preparas mesa delante de mí
en presencia de mis adversarios.
Unges mi cabeza con aceite;
mi copa está rebosando.
6 Ciertamente el bien y la misericordia
me seguirán todos los días de mi vida,
y en la casa de Jehovah
moraré por días sin fin.
Jehovah: el Rey de gloria
24 (Salmo de David)
1 De Jehovah es la tierra y su plenitud,
el mundo y los que lo habitan.
2 Porque él la fundó sobre los mares
y la afirmó sobre los ríos.
3 ¿Quién subirá al monte de Jehovah?
¿Quién permanecerá en su lugar santo?
4 El limpio de manos y puro de corazón,
que no ha elevado su alma a la vanidad
ni ha jurado con engaño.
5 El recibirá la bendición de Jehovah,
y la justicia del Dios de su salvación.
6 Tal es la generación de los que le buscan,
de los que buscan tu rostro,
oh Dios de Jacob. (Selah)
7 ¡Levantad, oh puertas, vuestras cabezas!
Levantaos, oh puertas eternas,
y entrará el Rey de gloria.
8 ¿Quién es este Rey de gloria?
¡Jehovah, el fuerte y poderoso!
¡Jehovah, el poderoso en la batalla!
9 ¡Levantad, oh puertas, vuestras cabezas!
Levantaos, oh puertas eternas,
y entrará el Rey de gloria.
10 ¿Quién es este Rey de gloria?
¡Jehovah de los Ejércitos!
¡El es el Rey de gloria! (Selah)
Plegaria en medio de la aflicción
25 (Salmo de David)
1 A ti, oh Jehovah,
levantaré mi alma.
2 ¡Dios mío, en ti confío!
No sea yo avergonzado.
No triunfen sobre mí mis enemigos.
3 Ciertamente ninguno de los que confían en ti será avergonzado.
Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
4 Muéstrame, oh Jehovah, tus caminos;
enséñame tus sendas.
5 Encamíname en tu verdad y enséñame,
porque tú eres el Dios de mi salvación.
En ti he esperado todo el día.
6 Acuérdate, oh Jehovah,
de tu compasión y de tu misericordia, que son perpetuas.
7 No te acuerdes de los pecados de mi juventud ni de mis rebeliones.
Conforme a tu misericordia
acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehovah.
8 Bueno y recto es Jehovah;
por eso él enseñará a los pecadores el camino.
9 Encaminará a los humildes en la justicia
y enseñará a los humildes su camino.
10 Todas las sendas de Jehovah son misericordia y verdad
para con los que guardan su pacto y sus testimonios.
11 Por amor de tu nombre, oh Jehovah,
perdona también mi iniquidad,
porque es grande.
12 ¿Qué hombre es el que teme a Jehovah?
El le enseñará el camino que ha de escoger.
13 Su alma reposará en bienestar,
y sus descendientes heredarán la tierra.
14 El secreto de Jehovah es para los que le temen;
a ellos hará conocer su pacto.
15 Mis ojos están siempre puestos en Jehovah,
porque él sacará mis pies de la red.
16 Mírame y ten misericordia de mí,
porque estoy solitario y afligido.
17 Las angustias de mi corazón se han aumentado;
sácame de mis congojas.
18 Mira mi aflicción y mis afanes;
perdona todos mis pecados.
19 Mira cómo se han multiplicado mis enemigos,
y con odio violento me aborrecen.
20 Guarda mi alma y líbrame;
no sea yo avergonzado,
porque en ti me he refugiado.
21 La integridad y la rectitud me guarden,
porque en ti he esperado.
22 Redime, oh Dios, a Israel
de todas sus angustias.
Oración del que anda en integridad
26 (Salmo de David)
1 Hazme justicia, oh Jehovah,
porque yo en mi integridad he andado.
Asimismo, he confiado en Jehovah;
no vacilaré.
2 Examíname, oh Jehovah, y pruébame.
Purifica mi conciencia y mi corazón;
3 porque tu misericordia está delante de mis ojos,
y camino en tu verdad.
4 No me he sentado con los hombres falsos
ni tengo tratos con los hipócritas.
5 Aborrezco la reunión de los malhechores;
nunca me he sentado con los impíos.
6 Lavaré mis manos en inocencia,
e iré alrededor de tu altar, oh Jehovah,
7 para proclamar con voz de agradecimiento
y contar todas tus maravillas.
8 Oh Jehovah, he amado la habitación de tu casa,
el lugar de la morada de tu gloria.
9 No recojas mi alma junto con los pecadores,
ni mi vida con los hombres sanguinarios,
10 en cuyas manos hay infamia,
y cuya mano derecha está llena de soborno.
11 Pero yo andaré en mi integridad;
redímeme y ten misericordia de mí.
12 Mis pies se han afirmado en suelo llano;
en las congregaciones te bendeciré, oh Jehovah.
La confianza del que busca a Jehovah
27 (Salmo de David)
1 Jehovah es mi luz y mi salvación;
¿de quién temeré?
Jehovah es la fortaleza de mi vida;
¿de quién me he de atemorizar?
2 Cuando se acercaron a mí los malhechores,
mis adversarios y mis enemigos,
para devorar mis carnes,
tropezaron y cayeron.
3 Aunque acampe un ejército contra mí,
mi corazón no temerá.
Aunque contra mí se levante guerra,
aun así estaré confiado.
4 Una cosa he pedido a Jehovah;
ésta buscaré:
que more yo en la casa de Jehovah
todos los días de mi vida,
para contemplar la hermosura de Jehovah,
y para inquirir en su templo.
5 Porque en su enramada me esconderá en el día del mal;
me ocultará en lo reservado de su tabernáculo;
me pondrá en alto sobre una roca.
6 Ahora levantará mi cabeza
sobre mis enemigos que me rodean,
y en su tabernáculo ofreceré sacrificios de júbilo.
Cantaré y entonaré salmos a Jehovah.
7 Escucha, oh Jehovah,
mi voz con que clamo a ti.
Ten misericordia de mí y respóndeme.
8 Mi corazón ha dicho:
"Buscad su rostro."
¡Tu rostro buscaré, oh Jehovah!
9 No escondas de mí tu rostro;
no apartes con ira a tu siervo.
Tú has sido mi ayuda;
no me dejes ni me desampares,
oh Dios de mi salvación.
10 Aunque mi padre y mi madre me dejen,
con todo, Jehovah me recogerá.
11 Enséñame, oh Jehovah, tu camino;
guíame por sendas de rectitud
a causa de los que me son contrarios.
12 No me entregues a la voluntad de mis adversarios,
porque contra mí se han levantado
testigos falsos que respiran violencia.
13 ¡Oh, si yo no creyese que he de ver la bondad de Jehovah
en la tierra de los vivientes!
14 Espera en Jehovah.
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón.
¡Sí, espera en Jehovah!
9 (Al músico principal. Sobre Mut-laben. Salmo de David)
1 Te alabaré, oh Jehovah, con todo mi corazón;
contaré todas tus maravillas.
2 Me alegraré y me regocijaré en ti;
cantaré a tu nombre, oh Altísimo.
3 Cuando mis enemigos volvieron atrás,
cayeron y perecieron ante ti.
4 Porque has defendido mi juicio y mi causa;
te has sentado en el trono del Juez de justicia:
5 Reprendiste a las naciones;
destruiste a los impíos;
el nombre de ellos has borrado para siempre.
6 El enemigo ha sucumbido para siempre;
sus ciudades has destruido;
con ellas pereció su recuerdo.
7 Pero Jehovah permanecerá para siempre;
ha dispuesto su trono para juicio.
8 El juzgará al mundo con justicia;
hará juicio a los pueblos con rectitud.
9 Jehovah será un alto refugio para el oprimido,
un refugio en los tiempos de angustia.
10 En ti confiarán los que conocen tu nombre;
pues tú, oh Jehovah, no abandonaste a los que te buscaron.
11 Cantad a Jehovah, que habita en Sion;
contad en los pueblos sus hechos.
12 Porque el Vengador de la sangre
se acordó de ellos;
no se olvidó del clamor de los pobres.
13 Ten compasión de mí, oh Jehovah.
Mira la aflicción que me han causado los que me aborrecen;
tú, que me levantas de las puertas de la muerte,
14 para que cuente todas tus alabanzas
en las puertas de la hija de Sion
y me goce en tu salvación.
15 Las naciones se hundieron en la fosa que hicieron;
en la red que escondieron fue atrapado su pie.
16 Jehovah se dio a conocer por el juicio que hizo;
los impíos fueron atrapados en la obra de sus propias manos.
(Higayón, Selah)
17 Los impíos serán trasladados al Seol,
todas las naciones que se olvidan de Dios.
18 Porque el necesitado no será olvidado para siempre,
ni la esperanza de los pobres perecerá eternamente.
19 ¡Levántate, oh Jehovah!
¡Que no prevalezca el hombre!
Sean juzgadas las naciones delante de ti.
20 Infúndeles pánico.
Que sepan las naciones que no son más que hombres. (Selah)
Clamor por causa de los impíos
10 1 Oh Jehovah, ¿por qué te mantienes lejos,
y te escondes en los tiempos de angustia?
2 Con arrogancia el impío persigue al pobre.
¡Sean atrapados en los artificios que han maquinado!
3 Porque el impío se gloría del apetito de su alma
y el codicioso maldice y desprecia a Jehovah.
4 El impío, por la altivez de su rostro, no busca a Dios;
no está Dios en ninguno de sus pensamientos.
5 En todo tiempo son torcidos sus caminos;
tus juicios están muy por encima de su vista,
y a todos sus adversarios desprecia.
6 Dice en su corazón: "No seré movido;
de generación en generación nunca estaré en infortunio."
7 Su boca está llena de maldición, engaño y fraude;
debajo de su lengua hay vejación e iniquidad.
8 Pone emboscadas a las aldeas;
en los escondrijos mata a los inocentes;
sus ojos vigilan a los desdichados.
9 Acecha desde un escondite,
como el león desde la espesura.
Acecha para arrebatar al pobre;
arrebata al pobre atrayéndolo a su red.
10 Se agacha, lo aplasta;
y en sus fuertes garras caen los desdichados.
11 Dice en su corazón:
"Dios se ha olvidado.
Ha ocultado su rostro; nunca lo verá."
12 ¡Levántate, oh Jehovah Dios;
alza tu mano!
No te olvides de los pobres.
13 ¿Por qué desprecia el impío a Dios?
En su corazón piensa que tú no lo llamarás a cuenta.
14 Ciertamente tú ves la vejación y la provocación;
las miras para dar la recompensa.
A tus manos se acoge el desdichado;
tú eres el amparo del huérfano.
15 Quebranta el brazo del impío y del malo;
castígalos por su perversidad,
hasta que desistan de ella.
16 ¡Jehovah es Rey para siempre!
De su tierra desaparecerán las naciones.
17 El deseo de los humildes escuchas,
oh Jehovah;
tú dispones sus corazones
y tienes atento tu oído,
18 para juzgar al huérfano y al oprimido,
a fin de que el hombre de la tierra
no vuelva más a hacer violencia.
Jehovah, refugio del justo
11 (Al músico principal. Salmo de David)
1 En Jehovah me he refugiado.
¿Por qué, pues, decís a mi alma:
"Escapa cual pájaro al monte"?
2 Pues he aquí, los impíos han preparado su arco y han colocado las flechas en la cuerda, para atravesar en oculto a los rectos de corazón.
3 Si son destruidos los fundamentos,
¿qué podrá hacer el justo?
4 Jehovah está en su santo templo;
Jehovah tiene su trono en los cielos.
Sus ojos ven;
su vista examina a los hijos del hombre.
5 Jehovah prueba al justo,
pero su alma aborrece al impío
y al que ama la violencia.
6 Sobre los impíos hará llover brasas;
fuego, azufre y vientos huracanados
serán la porción de la copa de ellos.
7 Porque Jehovah es justo y ama la justicia;
los rectos contemplarán su rostro.
Jehovah, protector de los pobres
12 (Al músico principal. Sobre Seminit. Salmo de David)
1 Salva, oh Jehovah,
porque se han acabado los piadosos.
Han desaparecido los fieles de entre los hijos del hombre.
2 Cada uno habla falsedad con su prójimo, con labios lisonjeros;
hablan con doblez de corazón.
3 Jehovah destruirá todos los labios lisonjeros,
la lengua que habla grandezas.
4 Dijeron: "Por nuestra lengua prevaleceremos.
Si nuestros labios están a nuestro favor,
¿quién más se hará nuestro señor?"
5 Dice Jehovah: "Por la opresión de los pobres,
por el gemido de los necesitados
me levantaré ahora.
Los pondré a salvo del que se ensaña contra ellos."
6 Las palabras de Jehovah son palabras puras,
como plata purificada en horno de tierra, siete veces refinada.
7 Tú, oh Jehovah, los guardarás.
Guárdalos para siempre de esta generación.
8 Los impíos andan alrededor,
pero tú desprecias a los hijos del hombre.
Petición de ayuda en la desesperación
13 (Al músico principal. Salmo de David)
1 ¿Hasta cuándo, oh Jehovah?
¿Me olvidarás para siempre?
¿Hasta cuándo esconderás tu rostro
de mí?
2 ¿Hasta cuándo tendré conflicto en mi alma,
y todo el día angustia en mi corazón?
¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?
3 ¡Mira; respóndeme, oh Jehovah, Dios mío!
Alumbra mis ojos para que no duerma de muerte.
4 No sea que mi enemigo diga:
"¡Lo vencí!"
Mis enemigos se alegrarán, si yo resbalo.
5 Pero yo confío en tu misericordia;
mi corazón se alegra en tu salvación.
6 Cantaré a Jehovah,
porque me ha colmado de bien.
El hombre necio y corrupto
14 (Al músico principal. Salmo de David)
1 Dijo el necio en su corazón:
"No hay Dios."
Se han corrompido;
han hecho cosas abominables.
No hay quien haga el bien.
2 Jehovah miró desde los cielos
sobre los hijos del hombre
para ver si había algún sensato
que buscara a Dios.
3 Pero todos se habían desviado;
a una se habían corrompido.
No había quien hiciera el bien;
no había ni siquiera uno.
4 ¿Acaso todos los que obran iniquidad no saben que comen a mi pueblo como si fuera pan,
y que a Jehovah no invocan?
5 Allí temblarán de espanto,
porque Dios está con la generación de los justos.
6 Del consejo del pobre os habéis mofado,
pero Jehovah es su refugio.
7 ¡Quién hiciera que de Sion viniese la salvación de Israel!
Cuando Jehovah restaure de la cautividad a su pueblo,
se gozará Jacob; se alegrará Israel.
El hombre piadoso
15 (Salmo de David)
1 Oh Jehovah, ¿quién habitará en tu tabernáculo?
¿Quién residirá en tu santo monte?
2 El que anda en integridad y hace justicia,
el que habla verdad en su corazón,
3 el que no calumnia con su lengua,
ni hace mal a su prójimo,
ni hace agravio a su vecino;
4 aquel ante cuyos ojos es menospreciado el vil,
pero que honra a los que temen a Jehovah;
aquel que a pesar de haber jurado en perjuicio suyo, no por eso cambia;
5 aquel que no presta su dinero con usura
ni contra el inocente acepta soborno.
¡El que hace estas cosas no será movido jamás!
Expresión de fidelidad y confianza
16 (Mictam de David)
1 Guárdame, oh Dios, porque en ti me he refugiado.
2 Oh alma mía, dijiste a Jehovah:
"¡Tú eres el Señor!
Para mí no hay bien aparte de ti.
3 Para con los santos que están en la tierra,
y para con los íntegros,
es toda mi complacencia."
4 Se multiplicarán los dolores
de quienes se apresuran tras otro dios.
Yo no ofreceré sus libaciones de sangre,
ni con mis labios mencionaré sus nombres.
5 Oh Jehovah, porción de mi herencia, y mi copa,
¡tú sustentas mi destino!
6 Los linderos me han tocado en lugar placentero;
es hermosa la heredad que me ha tocado.
7 Bendeciré a Jehovah, que me aconseja;
aun en las noches me corrige mi conciencia.
8 A Jehovah he puesto siempre delante
de mí;
porque está a mi mano derecha,
no seré movido.
9 Por tanto, se alegró mi corazón,
y se gozó mi lengua.
También mi cuerpo descansará en seguridad.
10 Pues no dejarás mi alma en el Seol,
ni permitirás que tu santo vea corrupción.
11 Me mostrarás la senda de la vida.
En tu presencia hay plenitud de gozo,
delicias en tu diestra para siempre.
La oración de un hombre justo
17 (Oración de David)
1 Escucha, oh Jehovah, una causa justa; atiende a mi clamor.
Presta oído a mi oración que es de labios sin engaño.
2 Proceda de tu presencia mi vindicación;
vean tus ojos la rectitud.
3 Tú has examinado mi corazón;
me has visitado de noche.
Me has probado y nada infame has hallado,
porque me he propuesto que mi boca no se exceda.
4 En cuanto a las obras de los hombres,
por la palabra de tus labios me he guardado de las sendas de los violentos.
5 Mis pasos se han mantenido en tus caminos,
para que mis pies no resbalen.
6 Yo te invoco, porque tú oirás, oh Dios.
Inclina a mí tu oído;
escucha mi palabra.
7 Muestra tus maravillosos actos de misericordia,
tú que a los que confían
libras con tu diestra de los que se levantan contra ti.
8 Guárdame como a la niña de tu ojo;
escóndeme bajo la sombra de tus alas
9 de la vista de los impíos que me oprimen,
y de mis enemigos mortales que me rodean.
10 Ellos están protegidos con su propio sebo;
con su boca hablan con soberbia.
11 Han rodeado nuestros pasos;
sobre nosotros ponen sus ojos para echarnos por tierra.
12 Se parecen al león que anhela la presa,
o al cachorro de león que se agacha en secreto.
13 ¡Levántate, oh Jehovah!
¡Hazle frente! ¡Somételo!
Con tu espada libra mi alma de los impíos.
14 Oh Jehovah, líbrame con tu mano de los hombres,
de los hombres de este mundo,
cuya parte está en esta vida;
cuyos vientres llenas con tus tesoros,
cuyos hijos se sacian
y aun dejan para sus pequeños.
15 En cuanto a mí,
en justicia veré tu rostro;
quedaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.
Cántico de liberación
18 (Al músico principal. De David, siervo de Jehovah, quien dirigió a Jehovah las palabras de este cántico, el día que Jehovah le libró de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. El dijo:)
1 Te amo, oh Jehovah, fuerza mía.
2 Jehovah es mi roca,
mi fortaleza y mi libertador.
Mi Dios es mi peña; en él me refugiaré.
El es mi escudo, el poder de mi liberación y mi baluarte.
3 Invocaré a Jehovah, quien es digno de ser alabado,
y seré librado de mis enemigos.
4 Me rodearon los dolores de la muerte,
y los torrentes de la perversidad me atemorizaron.
5 Me rodearon las ligaduras del Seol;
me confrontaron los lazos de la muerte.
6 En mi angustia invoqué a Jehovah
y clamé a mi Dios.
El oyó mi voz desde su templo,
y mi clamor llegó delante de él,
a sus oídos.
7 La tierra se estremeció y tembló;
se conmovieron los cimientos de las montañas.
Se estremecieron, porque él se airó.
8 Humo subió de su nariz;
de su boca salió fuego consumidor,
y carbones encendidos saltaban de él.
9 Inclinó los cielos y descendió;
una densa oscuridad había debajo de sus pies.
10 Cabalgó sobre un querubín y voló;
se remontó sobre las alas del viento.
11 Puso tinieblas alrededor de sí como su morada secreta;
su cubierta es oscuridad de aguas y densas nubes.
12 Por el resplandor de su presencia
fueron atravesadas las nubes,
por el granizo y los carbones de fuego.
13 Jehovah tronó en los cielos;
el Altísimo dio su voz:
granizo y carbones de fuego.
14 Envió sus flechas y los dispersó;
arrojó relámpagos y los desconcertó.
15 A tu reprensión, oh Jehovah,
por el soplo del aliento de tu nariz,
se hicieron visibles los lechos de las aguas,
y se descubrieron los cimientos del mundo.
16 Envió desde lo alto y me tomó;
me sacó de las aguas caudalosas.
17 Me libró de mi poderoso enemigo
y de los que me aborrecían,
pues eran más fuertes que yo.
18 Se enfrentaron a mí el día de mi desgracia,
pero Jehovah fue mi apoyo.
19 El me sacó a un lugar espacioso;
me libró, porque se agradó de mí.
20 Jehovah me ha pagado conforme a mi justicia;
conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado.
21 Porque he guardado los caminos de Jehovah,
y no me he apartado impíamente de mi Dios.
22 Porque delante de mí han estado todos sus juicios,
y no he apartado de mí sus estatutos.
23 Fui íntegro para con él,
y me guardé de mi maldad.
24 Por tanto, Jehovah me ha recompensado conforme a mi justicia,
conforme a la limpieza de mis manos ante sus ojos.
25 Con el misericordioso
te muestras misericordioso,
e íntegro con el hombre íntegro.
26 Con el limpio te muestras limpio,
y eres sagaz con el perverso.
27 Salvas al pueblo humilde,
y humillas los ojos altivos.
28 Ciertamente haces que mi lámpara alumbre.
Jehovah, mi Dios, ilumina mis tinieblas.
29 Contigo desbarataré ejércitos;
con mi Dios saltaré murallas.
30 Perfecto es el camino de Dios;
probada es la palabra de Jehovah.
El es escudo a todos los que en él se refugian.
31 Porque, ¿quién es Dios fuera de Jehovah?
¿Quién es Roca aparte de nuestro Dios?
32 Dios es el que me ciñe de vigor,
y hace perfecto mi camino.
33 Hace que mis pies sean ágiles como los del venado,
y me mantiene firme sobre mis alturas.
34 Adiestra mis manos para la batalla;
así mis brazos pueden tensar el arco de bronce.
35 Me has dado el escudo de tu salvación;
tu mano derecha me ha sustentado,
y tu condescendencia me ha engrandecido.
36 Tú has ensanchado mis pasos debajo
de mí,
para que no tiemblen mis tobillos.
37 Perseguí a mis enemigos y los alcancé;
no volví sino hasta acabarlos.
38 Los golpeé, y no pudieron levantarse;
cayeron debajo de mis pies.
39 Me ceñiste de poder para la batalla;
doblegaste a mis enemigos debajo de mí.
40 Hiciste que mis enemigos me dieran las espaldas,
y destruí a los que me aborrecían.
41 Clamaron, pero no hubo quien los salvase.
Clamaron a Jehovah, pero él no les respondió.
42 Los desmenucé como polvo ante el viento;
los deshice como lodo de la calle.
43 Tú me libraste de las contiendas del pueblo,
y me pusiste como jefe de las naciones.
Aun los pueblos que yo no conocía me sirvieron.
44 Apenas oían de mí, me rendían obediencia.
Los hijos de los extranjeros me adulaban.
45 Los hijos de los extranjeros se desvanecían
y salían temblando de sus escondrijos.
46 ¡Viva Jehovah! ¡Bendita sea mi Roca!
Sea ensalzado el Dios de mi salvación,
47 el Dios que ejecuta mi venganza;
sujeta a los pueblos debajo de mí
48 y me libra de mis enemigos.
Tú me has enaltecido sobre mis adversarios,
y me has librado del hombre violento.
49 Por eso te confesaré entre las naciones, oh Jehovah,
y cantaré salmos a tu nombre.
50 El engrandece las victorias de su rey
y muestra misericordia a su ungido:
a David y a sus descendientes, para siempre.
Las obras y la palabra de Dios
19 (Al músico principal. Salmo de David)
1 Los cielos cuentan la gloria de Dios,
y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
2 Un día comunica su mensaje al otro día,
y una noche a la otra declara sabiduría.
3 No es un lenguaje de palabras,
ni se escucha su voz;
4 pero por toda la tierra salió su voz
y hasta el extremo del mundo sus palabras.
En ellos puso un tabernáculo para el sol;
5 y éste, como un novio que sale de su dosel,
se alegra como un valiente que emprende la carrera.
6 En un extremo del cielo está su salida,
y en el otro está su punto de retorno.
¡Nada hay que se esconda de su calor!
7 La ley de Jehovah es perfecta;
restaura el alma.
El testimonio de Jehovah es fiel;
hace sabio al ingenuo.
8 Los preceptos de Jehovah son rectos;
alegran el corazón.
El mandamiento de Jehovah es puro;
alumbra los ojos.
9 El temor de Jehovah es limpio;
permanece para siempre.
Los juicios de Jehovah son verdad;
son todos justos.
10 Son más deseables que el oro,
más que mucho oro fino.
Son más dulces que la miel que destila del panal.
11 Además, con ellos es amonestado tu siervo;
en guardarlos hay grande galardón.
12 ¿Quién entenderá los errores?
¡Líbrame de los que me son ocultos!
13 Asimismo, guarda a tu siervo de los arrogantes,
que ellos no se enseñoreen de mí.
Entonces seré íntegro y limpio de gran rebelión.
14 Sean gratos los dichos de mi boca
y la meditación de mi corazón
delante de ti, oh Jehovah,
Roca mía y Redentor mío.
Anhelo de liberación y victoria
20 (Al músico principal. Salmo de David)
1 Jehovah te responda en el día de angustia;
el nombre del Dios de Jacob te defienda.
2 El te envíe ayuda desde su santuario,
y te sostenga desde Sion.
3 Tenga él memoria de tus ofrendas
y acepte tu holocausto. (Selah)
4 El te dé conforme a tu corazón,
y cumpla todos tus planes.
5 Nosotros nos alegraremos por tu salvación,
y en el nombre de nuestro Dios alzaremos bandera.
Cumpla Jehovah todos tus anhelos.
6 Ahora reconozco que Jehovah da la victoria a su ungido;
le responderá desde su santo cielo
con la fuerza liberadora de su diestra.
7 Estos confían en carros,
y aquéllos en caballos;
pero nosotros confiamos
en el nombre de Jehovah nuestro Dios.
8 Ellos se doblegan y caen,
pero nosotros nos levantamos y estamos firmes.
9 ¡Salva, oh Jehovah!
¡Que el Rey nos oiga el día en que le invoquemos!
Jehovah da vida y liberación
21 (Al músico principal. Salmo de David)
1 ¡Oh Jehovah, el rey se alegra en tu poder!
¡Cuánto se goza en tu salvación!
2 Le has concedido el deseo de su corazón,
y no le has negado la petición de sus labios. (Selah)
3 Le has salido al encuentro con las mejores bendiciones;
corona de oro fino has puesto sobre su cabeza.
4 Te pidió vida, y se la concediste;
vida extensa, eternamente y para siempre.
5 Gloria grande halla en tu liberación;
honra y esplendor has puesto sobre él.
6 Porque le has dado bendiciones para siempre,
y le has colmado con la alegría de tu rostro.
7 Por eso el rey confía en Jehovah;
por la misericordia del Altísimo no será removido.
8 Tu mano alcanzará a todos tus enemigos;
tu diestra alcanzará a los que te aborrecen.
9 Los pondrás como horno de fuego
en el tiempo en que te presentes.
Jehovah los destruirá en su furor,
y el fuego los consumirá.
10 Destruirás el fruto de ellos en la tierra;
sus descendientes, de entre los hijos del hombre.
11 Porque se volvieron contra ti para hacerte daño;
idearon maquinaciones, pero no prevalecerán.
12 En la cuerda de tu arco alistarás las flechas contra sus caras;
ciertamente les harás volver las espaldas.
13 ¡Enaltécete, oh Jehovah, con tu poder!
Cantaremos y alabaremos tu poderío.
Testimonio de sufrimiento y victoria
22 (Al músico principal. Sobre Ayélet ha-sájar. Salmo de David)
1 ¡Dios mío, Dios mío!
¿Por qué me has desamparado?
¿Por qué estás tan lejos de mi salvación
y de las palabras de mi clamor?
2 Dios mío, clamo de día, y no respondes;
clamo de noche, y no hay sosiego para mí.
3 Pero tú eres santo.
¡Tú, que habitas entre las alabanzas de Israel!
4 Nuestros padres esperaron en ti:
Esperaron, y tú los libraste.
5 Clamaron a ti y fueron librados;
confiaron en ti y no fueron defraudados.
6 Pero yo soy un gusano y no un hombre,
objeto de la afrenta de los hombres y despreciado del pueblo.
7 Todos los que me ven se burlan de mí.
Estiran los labios y mueven la cabeza diciendo:
8 "En Jehovah confió; que él lo rescate.
Que lo libre, ya que de él se agradó."
9 Pero tú eres el que me sacó del vientre;
me has hecho estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.
10 Sobre ti fui echado desde la matriz;
desde el vientre de mi madre,
tú eres mi Dios.
11 No te alejes de mí,
porque la angustia está cerca,
y no hay quien ayude.
12 Muchos toros me han rodeado;
fuertes toros de Basán me han cercado.
13 Contra mí abrieron sus bocas,
como león voraz y rugiente.
14 Soy derramado como el agua;
todos mis huesos se han desarticulado.
Mi corazón está como cera
y se ha derretido en medio de mis entrañas.
15 Mi vigor se ha secado como un tiesto,
y mi lengua se ha pegado a mi paladar.
Me has puesto en el polvo de la muerte.
16 Los perros me han rodeado;
me ha cercado una pandilla de malhechores,
y horadaron mis manos y mis pies.
17 Puedo contar todos mis huesos;
ellos me miran y me observan.
18 Reparten entre sí mis vestidos,
y sobre mi ropa echan suertes.
19 Pero tú, oh Jehovah, no te alejes.
Fortaleza mía, apresúrate para ayudarme.
20 Libra mi alma de la espada;
libra mi única vida de las garras de los perros.
21 Sálvame de la boca del león
y de los cuernos de los toros salvajes.
¡Me has respondido!
22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos;
en medio de la congregación te alabaré.
23 Los que teméis a Jehovah, alabadle;
glorificadle, todos los descendientes de Jacob.
Temedle vosotros, todos los descendientes de Israel.
24 Porque no despreció ni desdeñó la aflicción del afligido,
ni de él escondió el rostro.
Más bien, le oyó cuando clamó a él.
25 Tuya es mi alabanza en la gran congregación.
Mis votos pagaré delante de los que le temen.
26 Los pobres comerán y serán saciados.
Alabarán a Jehovah los que le buscan.
¡Que viva vuestro corazón para siempre!
27 Ellos se acordarán y volverán a Jehovah
de todos los confines de la tierra.
Delante de ti se postrarán
todas las familias de las naciones.
28 Porque de Jehovah es el reino,
y él se enseñoreará de las naciones.
29 Ciertamente ante él se postrarán todos los ricos de la tierra.
Se doblegarán ante él todos los que descienden al polvo,
los que no pueden conservar la vida a su propia alma.
30 La posteridad le servirá;
esto le será referido al Señor por generaciones.
31 Vendrán y anunciarán su justicia a un pueblo que ha de nacer:
"¡El hizo esto!"
Jehovah: el buen pastor
23 (Salmo de David)
1 Jehovah es mi pastor;
nada me faltará.
2 En prados de tiernos pastos
me hace descansar.
Junto a aguas tranquilas me conduce.
3 Confortará mi alma
y me guiará por sendas de justicia
por amor de su nombre.
4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,
no temeré mal alguno,
porque tú estarás conmigo.
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
5 Preparas mesa delante de mí
en presencia de mis adversarios.
Unges mi cabeza con aceite;
mi copa está rebosando.
6 Ciertamente el bien y la misericordia
me seguirán todos los días de mi vida,
y en la casa de Jehovah
moraré por días sin fin.
Jehovah: el Rey de gloria
24 (Salmo de David)
1 De Jehovah es la tierra y su plenitud,
el mundo y los que lo habitan.
2 Porque él la fundó sobre los mares
y la afirmó sobre los ríos.
3 ¿Quién subirá al monte de Jehovah?
¿Quién permanecerá en su lugar santo?
4 El limpio de manos y puro de corazón,
que no ha elevado su alma a la vanidad
ni ha jurado con engaño.
5 El recibirá la bendición de Jehovah,
y la justicia del Dios de su salvación.
6 Tal es la generación de los que le buscan,
de los que buscan tu rostro,
oh Dios de Jacob. (Selah)
7 ¡Levantad, oh puertas, vuestras cabezas!
Levantaos, oh puertas eternas,
y entrará el Rey de gloria.
8 ¿Quién es este Rey de gloria?
¡Jehovah, el fuerte y poderoso!
¡Jehovah, el poderoso en la batalla!
9 ¡Levantad, oh puertas, vuestras cabezas!
Levantaos, oh puertas eternas,
y entrará el Rey de gloria.
10 ¿Quién es este Rey de gloria?
¡Jehovah de los Ejércitos!
¡El es el Rey de gloria! (Selah)
Plegaria en medio de la aflicción
25 (Salmo de David)
1 A ti, oh Jehovah,
levantaré mi alma.
2 ¡Dios mío, en ti confío!
No sea yo avergonzado.
No triunfen sobre mí mis enemigos.
3 Ciertamente ninguno de los que confían en ti será avergonzado.
Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
4 Muéstrame, oh Jehovah, tus caminos;
enséñame tus sendas.
5 Encamíname en tu verdad y enséñame,
porque tú eres el Dios de mi salvación.
En ti he esperado todo el día.
6 Acuérdate, oh Jehovah,
de tu compasión y de tu misericordia, que son perpetuas.
7 No te acuerdes de los pecados de mi juventud ni de mis rebeliones.
Conforme a tu misericordia
acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehovah.
8 Bueno y recto es Jehovah;
por eso él enseñará a los pecadores el camino.
9 Encaminará a los humildes en la justicia
y enseñará a los humildes su camino.
10 Todas las sendas de Jehovah son misericordia y verdad
para con los que guardan su pacto y sus testimonios.
11 Por amor de tu nombre, oh Jehovah,
perdona también mi iniquidad,
porque es grande.
12 ¿Qué hombre es el que teme a Jehovah?
El le enseñará el camino que ha de escoger.
13 Su alma reposará en bienestar,
y sus descendientes heredarán la tierra.
14 El secreto de Jehovah es para los que le temen;
a ellos hará conocer su pacto.
15 Mis ojos están siempre puestos en Jehovah,
porque él sacará mis pies de la red.
16 Mírame y ten misericordia de mí,
porque estoy solitario y afligido.
17 Las angustias de mi corazón se han aumentado;
sácame de mis congojas.
18 Mira mi aflicción y mis afanes;
perdona todos mis pecados.
19 Mira cómo se han multiplicado mis enemigos,
y con odio violento me aborrecen.
20 Guarda mi alma y líbrame;
no sea yo avergonzado,
porque en ti me he refugiado.
21 La integridad y la rectitud me guarden,
porque en ti he esperado.
22 Redime, oh Dios, a Israel
de todas sus angustias.
Oración del que anda en integridad
26 (Salmo de David)
1 Hazme justicia, oh Jehovah,
porque yo en mi integridad he andado.
Asimismo, he confiado en Jehovah;
no vacilaré.
2 Examíname, oh Jehovah, y pruébame.
Purifica mi conciencia y mi corazón;
3 porque tu misericordia está delante de mis ojos,
y camino en tu verdad.
4 No me he sentado con los hombres falsos
ni tengo tratos con los hipócritas.
5 Aborrezco la reunión de los malhechores;
nunca me he sentado con los impíos.
6 Lavaré mis manos en inocencia,
e iré alrededor de tu altar, oh Jehovah,
7 para proclamar con voz de agradecimiento
y contar todas tus maravillas.
8 Oh Jehovah, he amado la habitación de tu casa,
el lugar de la morada de tu gloria.
9 No recojas mi alma junto con los pecadores,
ni mi vida con los hombres sanguinarios,
10 en cuyas manos hay infamia,
y cuya mano derecha está llena de soborno.
11 Pero yo andaré en mi integridad;
redímeme y ten misericordia de mí.
12 Mis pies se han afirmado en suelo llano;
en las congregaciones te bendeciré, oh Jehovah.
La confianza del que busca a Jehovah
27 (Salmo de David)
1 Jehovah es mi luz y mi salvación;
¿de quién temeré?
Jehovah es la fortaleza de mi vida;
¿de quién me he de atemorizar?
2 Cuando se acercaron a mí los malhechores,
mis adversarios y mis enemigos,
para devorar mis carnes,
tropezaron y cayeron.
3 Aunque acampe un ejército contra mí,
mi corazón no temerá.
Aunque contra mí se levante guerra,
aun así estaré confiado.
4 Una cosa he pedido a Jehovah;
ésta buscaré:
que more yo en la casa de Jehovah
todos los días de mi vida,
para contemplar la hermosura de Jehovah,
y para inquirir en su templo.
5 Porque en su enramada me esconderá en el día del mal;
me ocultará en lo reservado de su tabernáculo;
me pondrá en alto sobre una roca.
6 Ahora levantará mi cabeza
sobre mis enemigos que me rodean,
y en su tabernáculo ofreceré sacrificios de júbilo.
Cantaré y entonaré salmos a Jehovah.
7 Escucha, oh Jehovah,
mi voz con que clamo a ti.
Ten misericordia de mí y respóndeme.
8 Mi corazón ha dicho:
"Buscad su rostro."
¡Tu rostro buscaré, oh Jehovah!
9 No escondas de mí tu rostro;
no apartes con ira a tu siervo.
Tú has sido mi ayuda;
no me dejes ni me desampares,
oh Dios de mi salvación.
10 Aunque mi padre y mi madre me dejen,
con todo, Jehovah me recogerá.
11 Enséñame, oh Jehovah, tu camino;
guíame por sendas de rectitud
a causa de los que me son contrarios.
12 No me entregues a la voluntad de mis adversarios,
porque contra mí se han levantado
testigos falsos que respiran violencia.
13 ¡Oh, si yo no creyese que he de ver la bondad de Jehovah
en la tierra de los vivientes!
14 Espera en Jehovah.
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón.
¡Sí, espera en Jehovah!
JUSTO Y PECADORES
El justo y los pecadores
1 1 Bienaventurado el hombre que
no anda según el consejo de los impíos,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la silla de los burladores.
2 Más bien, en la ley de Jehovah está su delicia,
y en ella medita de día y de noche.
3 Será como un árbol
plantado junto a corrientes de aguas,
que da su fruto a su tiempo
y cuya hoja no cae.
Todo lo que hace prosperará.
4 No sucede así con los impíos,
que son como el tamo que arrebata el viento.
5 Por tanto, no se levantarán los impíos en el juicio,
ni los pecadores en la congregación de los justos.
6 Porque Jehovah conoce el camino de los justos,
pero el camino de los impíos perecerá.
1 1 Bienaventurado el hombre que
no anda según el consejo de los impíos,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la silla de los burladores.
2 Más bien, en la ley de Jehovah está su delicia,
y en ella medita de día y de noche.
3 Será como un árbol
plantado junto a corrientes de aguas,
que da su fruto a su tiempo
y cuya hoja no cae.
Todo lo que hace prosperará.
4 No sucede así con los impíos,
que son como el tamo que arrebata el viento.
5 Por tanto, no se levantarán los impíos en el juicio,
ni los pecadores en la congregación de los justos.
6 Porque Jehovah conoce el camino de los justos,
pero el camino de los impíos perecerá.
UNA PRUEBA DE AMOR.. DARLE IMPORTANCIA MAS AL AMOR DE TU VIDA, QUE A TUS AMIGOS O AMIGAS.
A mi mejor amiga yo quisiera dedicar la mejor de mi poesías y no se como empezar,todo lo que quisiera sería poco y de verdad,mejor no escribirte y querete como se quierea una amiga de verdad. pero como prueba de amor y amistad dedico estas poesias , poemas y versos... a todas las personas de este mundo con sinceridad.
no se que pensartodo se nubla en mi menteal igual que mi corazon se detieneahra me doy cuenta de que me hace falta alguieny ése alguien eres tú...
eres la llama que me quemapor dentrocomo musica en mi corazonque invade a todos mis sentidosy acaba con toda razón.
tu ternura me hechizacon tu canto y sonrisame enamore por un flechazode corazon a corazonpor un fuerte abrazo.
quisiera cantar como nuncauna cancion por nuestro amoruna cancion que representecada momento hermoso de nuestro amor.
eres mi mente fragily dominas mi corazónen un cristal me encerrasteahora soy de tu posesion.
oigo la musica a traves de mis cinco sentidoscomo el gran amor por tique suena y resuena en cadauno de mis latidos.
Amarte en realidad es un premio, desconozco si te merezco, al menos lucho por merecerte, pero es un premio, es un regalo que cualquier persona debería recibir, pero que sólo tengo yo.
Mi amor por ti, es como una rosa depende de tus besos de rocío de tus palabras amorosas sin ti, moriría de frío.
Tu eres mi rayo de sol que acaricias desde el cielo es perenne tu calor eres la causa de mis desvelos.
Decirte que te amo se me queda pequeño, alguien debería inventar nuevas palabras para definir mis sentimientos de entrega, de devoción, de admiración, de necesitarte cada segundo.
Amarte en realidad es un premio, desconozco si te merezco, al menos lucho por merecerte, pero es un premio, es un regalo que cualquier persona debería recibir, pero que sólo tengo yo.
Quiero que lo sepas, no te amo en pasado, no te amo en presente, ni te amo en futuro, es un amor sin tiempo, tampoco tiene distancias, es simplemente amor puro, cargado de ilusiones, lleno de promesas que no deben cumplirse porque ya se cumplieron todas al conocerte.
pensamiento por sentimientoson dos cosas en las quete llevo siempre presentey dos cosas en la queya eres parte de mi mente.
levanto mi mirada hacia el cieloy veo en cada rincon azulla dulce mirada tuyasimbolo de mi corazon y sonido de mis latidos.
bella sonrisa y mudatan bella como ningunacon caricias tan suavescomo el petalos de una rosa
es que sueño contigoquiero que estes aqui conmigoquiero que estes aqui a mi ladocomo el sol de diay todos los segundo del año.
A mi mejor amiga yo quisiera dedicar la mejor de mi poesías y no se como empezar,todo lo que quisiera sería poco y de verdad,mejor no escribirte y querete como se quierea una amiga de verdad. pero como prueba de amor y amistad dedico estas poesias , poemas y versos... a todas las personas de este mundo con sinceridad.
no se que pensartodo se nubla en mi menteal igual que mi corazon se detieneahra me doy cuenta de que me hace falta alguieny ése alguien eres tú...
eres la llama que me quemapor dentrocomo musica en mi corazonque invade a todos mis sentidosy acaba con toda razón.
tu ternura me hechizacon tu canto y sonrisame enamore por un flechazode corazon a corazonpor un fuerte abrazo.
quisiera cantar como nuncauna cancion por nuestro amoruna cancion que representecada momento hermoso de nuestro amor.
eres mi mente fragily dominas mi corazónen un cristal me encerrasteahora soy de tu posesion.
oigo la musica a traves de mis cinco sentidoscomo el gran amor por tique suena y resuena en cadauno de mis latidos.
Amarte en realidad es un premio, desconozco si te merezco, al menos lucho por merecerte, pero es un premio, es un regalo que cualquier persona debería recibir, pero que sólo tengo yo.
Mi amor por ti, es como una rosa depende de tus besos de rocío de tus palabras amorosas sin ti, moriría de frío.
Tu eres mi rayo de sol que acaricias desde el cielo es perenne tu calor eres la causa de mis desvelos.
Decirte que te amo se me queda pequeño, alguien debería inventar nuevas palabras para definir mis sentimientos de entrega, de devoción, de admiración, de necesitarte cada segundo.
Amarte en realidad es un premio, desconozco si te merezco, al menos lucho por merecerte, pero es un premio, es un regalo que cualquier persona debería recibir, pero que sólo tengo yo.
Quiero que lo sepas, no te amo en pasado, no te amo en presente, ni te amo en futuro, es un amor sin tiempo, tampoco tiene distancias, es simplemente amor puro, cargado de ilusiones, lleno de promesas que no deben cumplirse porque ya se cumplieron todas al conocerte.
pensamiento por sentimientoson dos cosas en las quete llevo siempre presentey dos cosas en la queya eres parte de mi mente.
levanto mi mirada hacia el cieloy veo en cada rincon azulla dulce mirada tuyasimbolo de mi corazon y sonido de mis latidos.
bella sonrisa y mudatan bella como ningunacon caricias tan suavescomo el petalos de una rosa
es que sueño contigoquiero que estes aqui conmigoquiero que estes aqui a mi ladocomo el sol de diay todos los segundo del año.
ANHELO UNA MIRADA
Mira dentro de mí, te verás solo a ti; en cada momento,Tu manera de Amar, se apodera de mí y de mis sentimientos...Es tan fuerte este amor que me embriaga el almaque corre por mis venas como un río,rompiendo mis entrañas con calmay quemando lo que antes era frío...La amistad es
como una perla
muy dificil de encontrar
si nosotros la tenemosHa pasado ya algun tiempo
ya no queda nada mas de que hablar
Eres parte del pasado
y mi vida ha vuelto a comenzar
Hechemos la culpa al tiempo de lo que nos ha pasado
No puedes hacerme dañno
las heridas se han cerrado
No fue facil el dejarte
es dificil olvidarte
Tu, tu vida y yo la mia
ya no hay nada mas de que hablar
Muchas veces te recuerdo
imagino que estas ahi
Pero cuendo despierto…
me doy cuenta que no estas aqui
la debemos consevar..
como una perla
muy dificil de encontrar
si nosotros la tenemosHa pasado ya algun tiempo
ya no queda nada mas de que hablar
Eres parte del pasado
y mi vida ha vuelto a comenzar
Hechemos la culpa al tiempo de lo que nos ha pasado
No puedes hacerme dañno
las heridas se han cerrado
No fue facil el dejarte
es dificil olvidarte
Tu, tu vida y yo la mia
ya no hay nada mas de que hablar
Muchas veces te recuerdo
imagino que estas ahi
Pero cuendo despierto…
me doy cuenta que no estas aqui
la debemos consevar..
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